MANEJO DEL MICROSCOPIO

Objetivos del Práctico

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10 Pasos para el correcto manejo del Microscopio Optico Convencional

 

                El objetivo de este capítulo es introducirnos en el uso correcto del microscopio óptico. Quizás para muchos resultará tedioso releer ciertos pasos triviales, pero de la práctica hemos rescatado que muchos de los errores diagnósticos no tienen su base en el preparado, sino en la errónea manipulación del microscopio.

El uso adecuado de los recursos ópticos del microscopio permitirá reconocer detalles y variaciones tintoriales, que ayudarán al correcto diagnóstico.

 

1)      Acomode  el objetivo seco débil (10 x) en el revólver, de manera tal que sea éste el que apunte al preparado.

 

2)      Busque con el espejo la máxima iluminación.

xxixEn este momento, fijarse si el diafragma está abierto (muchos casos de falla en la iluminación se deben a un diafragma cerrado).

 

3)      Acomode el preparado en la platina, con el cubreobjetos mirando hacia arriba. En este momento se torna FUNDAMENTAL ubicar el cubreobjetos mirando hacia el objetivo, pues el primer gran error se comete en este punto, cuando fácilmente se puede enfocar con el objetivo seco débil, pero se torna imposible su enfoque con el objetivo seco fuerte cuando el cubreobjetos queda mirando hacia abajo.

 

4)      Mirando desde un costado del microscopio, descienda el objetivo con el tornillo macrométrico (en sentido horario) hasta su tope inferior, o hasta apoyarlo levemente sobre el preparado.

xxxiNormalmente los microscopios convencionales poseen un tope que impide su descenso por debajo de cierta marca. Sin embargo, puede darse el caso que tal tope no exista. Por eso se vuelve fundamental observar el descenso desde un costado, a fin de evitar la rotura del preparado (hecho muy común en la práctica histológica).

 

5)      Acomode el vidrio de tal manera que el preparado quede a la altura del objetivo. Para ello se valdrán de los tornillos presentes en la platina, que le permitirán mover al preparado en dos planos: vertical y horizontal.

 

El objetivo seco débil nos permite ver la visión panorámica del preparado. Es decir, los tejidos, su ubicación, y sus relaciones.

 

6)      Una vez puesto el preparado en el eje del objetivo, con el tornillo macrométrico comience a alejar el objetivo seco débil del preparado (deberán moverlo en sentido antihorario), buscando ver una imagen cada vez más nítida, hasta pasarse del punto de enfoque.

 

Vuelvan hacia el máximo punto de enfoque con el tornillo macrométrico.

 

7);    Utilice el tornillo micrométrico para dar el enfoque fino.

 

El objetivo seco fuerte nos permite ver detalles de una célula, o la conformación celular de una estructura.
Podremos observar la forma y tamaño de células o grupo de ellas.

 

8)nbsp; Una vez conseguido el enfoque correcto, RECORRA TODO EL PREPARADO, a fin de ir reconociendo imágenes que le sean familiares.

 

9)nbsp;      Mueva el revólver a fin de acomodar el objetivo seco fuerte (40x).

En este momento solamente se podrá utilizar para enfoque el tornillo micrométrico.

El uso del tornillo macrométrico podrá llevar a la ruptura del preparado histológico. Observe las estructuras con más aumento.

 

10)nbsp;   Vuelva al objetivo seco débil y retire el preparado.

Tome otro preparado y vuelva a empezar.

 

 

La práctica sucesiva de estos 10 simples pasos permitirá un aprovechamiento óptimo de los recursos que se vale la histología para el diagnóstico de los tejidos y los órganos que componen al cuerpo humano.

  

¿Miopía, Hipermetropía o Astigmatismo? 
Los Problemas de la Visión

                Los pasos previamente relatados son la base de una correcta utilización del microscopio óptico convencional.

Sin embargo, muchas veces ocurre que a pesar de haber cumplido con ellos, aún así se nos torna imposible ver el preparado. He aquí unos ejemplos.

 

                Es necesario subdividir en dos puntos:

 

1)     No enfoco en seco débil

2)      No enfoco en seco fuerte.

 

1)     No enfoco en seco débil

 

Ver si la iluminación es correcta

Una mala iluminación puede hacer que el punto máximo de enfoque se vea poco nítido, dándonos la falsa impresión de un problema en el sistema de lentes.

La búsqueda de la mejor iluminación o la apertura del diafragma resolverá el problema.

 

Limpiar el ocular.

Muchas veces ocurre que la inexperta (y comprensible) manipulación del microscopio, hace que uno toque el ocular con los dedos, dejando la impronta de las huellas digitales.

La simple limpieza del ocular puede resolver el problema.

 

Acomodar correctamente el revólver

Generalmente los revólveres de cualquier microscopio tienen una traba para cada objetivo. Acomodarlo incorrectamente, o no trabarlo en su punto exacto, puede desalinear el objetivo del ocular, impidiéndonos una correcta apreciación del preparado. Al acomodar el revólver correctamente, alineará al objetivo seco débil con el ocular, y nos permitirá ver correctamente.

 

Limpiar el cubreobjetos.

Al acomodar el preparado histológico en la platina, muchas veces apoyamos nuestros dedos sobre el cubreobjetos.

La simple limpieza garantizará la resolución.

 

2) No enfoco en seco fuerte

 

Fijarse si el cubreobjetos está mirando hacia el objetivo

Un error tan simple se comete diariamente. Por eso es necesario garantizar, antes de acomodar el preparado en la platina, que el cubreobjetos está mirando hacia arriba. Su incorrecta acomodación nos permitirá ver el preparado en seco débil, pero nos será imposible su observación en seco fuerte.

 

Fijarse el estado del objetivo seco fuerte

La gran mayoría de los objetivos seco fuerte presentan un sistema de resorte en su lente inferior (el que se encuentra cercano al preparado), a fin de evitar la rotura del vidrio histológico.

Sin embargo, muchas veces dicho resorte no funciona correctamente, desacomodando de esta manera los lentes que conforman al objetivo al quedar trabado en un tramo de su recorrido.

En estos casos es conveniente avisar al ayudante, debido a que la manipulación errónea se podría transformar en un error irreparable.

 

Fijarse si se está utilizando el objetivo correcto

Algunos microscopios presentan a la par de los dos objetivos convencionales (seco débil y seco fuerte), un tercer objetivo llamado de inmersión (100x).

Este objetivo utiliza como fundamento el uso de un aceite especial (aceite de cedro) interpuesto entre dicho objetivo y el cubreobjeto. De esta manera, se altera el índice de difracción del medio interpuesto entre el preparado y el objetivo, y por simple fórmula de límite de resolución, se consigue un mayor aumento.

 Puede darse el caso que erróneamente hayamos acomodado el objetivo de inmersión en lugar del objetivo seco fuerte, imposibilitándonos la visión correcta del microscopio.