Sexo en personas con capacidades diferentes.

DR.JUAN CARLOS KUSNETZOFF DIRECTOR DEL “PROGRAMA DE SEXOLOGÍA CLÍNICA”
FACULTAD DE MEDICINA VIRTUAL

El derecho al placer y la procreación

El tabú del sexo se multiplica cuando se trata de los discapacitados en general, y los discapacitados mentales en particular. Ellos tienen el mismo derecho que cualquiera a desarrollar su erotismo y reproducción, pero enfrentan prejuicios y temores frente a su deseo de disfrutar de una vida en familia con hijos y placeres.

“Nos casamos y nos fuimos a un motel. Ya estábamos casados, con anillos y todo, pero entramos como si fuéramos pareja y no matrimonio. Nos miraron y nos trataron bien. Pero ¿qué pasaría si llega un joven y una mujer joven en sillas de ruedas a un motel?. Yo sé que no hay lugar ni espacio para que quepan las sillas con comodidad. En Argentina faltan muchas cosas para que nos sintamos libres”, reclama con voz parsimoniosa y meneando un poco la cabeza Elena Mejía Reyes (26 años)(*), mujer con parálisis cerebral, quien lleva 5 años casada con Sergio Barros (33 años) también con parálisis cerebral. Esta enfermedad les dañó la motricidad, pero no les ha impedido formar una familia, tener a su hijo Esteban (5 años) y vivir el sexo en plenitud.(*) Los nombres y apellidos, son supuestos.

Un tío de Sergio le mostró la foto de Elena y le gustó. Se juntaron, se conocieron, entablaron amistad y se enamoraron. Se casaron por el civil cuando Elena tenía cuatro meses de embarazo y por la Iglesia cuando ya había nacido Esteban, así que aprovecharon de bautizarlo el mismo día de su matrimonio.

Cada uno había noviado . “Enamoré con niños normales y no hay ninguna diferencia, son la misma experiencia. Pero con Sergio fue diferente, porque teníamos las mismas condiciones. Así que asumimos juntos nuestras dificultades y nos compatibilizamos los dos”. Durante estos cinco años han vivido con altos y bajos, como todos los matrimonios, no obstante, “para nosotros ha sido más duro ya que tenemos un hijo con “Mielomelingocele”, es decir, nació con la columna abierta y lo operaron cuando di a luz”. Esto los ata a vivir con los abuelos de Esteban, para financiar el transporte en vehículo hasta el Sanatorio donde se realiza la rehabilitación. Mientras tanto, juntan dinero para independizarse y vivir solos, “claro que nunca nos va a faltar el apoyo y la ayuda de nuestra familia”, agrega Elena.

Esta familia es una excepción a la regla. Se criaron en un ambiente favorable que les permitió desarrollarse sin trabas en su sexualidad. “Mi mamá desde chica me habló abiertamente. Me dijo que iba a cambiar mi cuerpo, que me iba a aparecer sangre, que se llama menstruación, o regla, que luego de la regla mi cuerpo iba a cambiar. Más que una mamá, ella es mi amiga”. Fueron apoyados por sus padres para que se casaran y tuvieran hijos. Nada de temores a la hora de enfrentarse a traer un niño al mundo.

Algunos mitos de la sexualidad de estas personas, con capacidades diferentes.

En torno a la sexualidad de los discapacitados se han tejido ciertos mitos y prejuicios a través de la historia. Uno de ellos es que se tiende a negar su sexualidad, como si fueran seres asexuados. Este, es el mito principal, del cual se desprenden todos los demás. Poco se considera que tienen aspiraciones y sienten deseos de relacionarse en pareja y construir una familia. “Existe una tendencia a seguir viéndolos como eternos niños y en ese sentido también se omite que crecen y se desarrollan, que sus órganos sexuales se desarrollan al igual que todas las personas, pese a sus dificultades de comprensión o déficit intelectual de algunos de ellos, desde un punto de vista de su maduración física o psicológica“. Hay numerosas entidades, oficiales o no oficiales, que luchas denodadamente para erradicar prejuicios y difundir sus postulados, tanto en la prevención, como en la terapéutica.

Otro prejuicio social es el que estigmatiza a los discapacitados como personas de sexualidad “exacerbada e incontrolable”. Se cree que son más impulsivos, que su erotismo adquiere mayor desarrollo y se torna riesgoso, por lo que habría que inhibirlo para “proteger” a las personas sanas.

“De manera más espontánea pueden aparecer con ciertas conductas más libres, pero eso forma parte de las necesidades de recibir más educación y aprender a regular sus conductas y deseos. Tienen necesidad de contacto personal, afectivo y dérmico con otras personas. Que aprendan que hay determinadas manifestaciones afectivas y sexuales que se tienen que expresar de determinadas maneras, algunas en la intimidad”, agregamos en nuestras charlas o cursos a los alumnos de Post-Grado de la Facultad de Medicina..

Lo claro es que se requiere formación, tanto de los afectados como del conjunto de la sociedad, y programas de educación sexual que permitan a las personas con capacidades diferentes, aprender e incorporar las normas de convivencia social.

Esterilización versus educación e información

“Nunca pensamos que podíamos ser capaces de tener un hijo”, expresa Elena…..y lo dice, con lágrimas en los ojos…. .

Sintieron temor a que la historia se repitiera en su primogénito, pero lo enfrentaron como lo han hecho durante toda su vida. “Dijimos, bueno …..si Dios nos quiere dar un hijo discapacitado, vamos a ser una familia completa, solamente que había que empezar todo y mostrarle a él cómo es el mundo y cómo ha sido para nosotros de difícil. Él va a un colegio normal y nosotros hacemos todo lo posible para que se relacione con todos los niños”.

Este matrimonio se declara feliz de disfrutar su sexualidad plenamente y rechaza la opinión de algunos profesionales, de esterilización de las personas con capacidades diferentes, porque “hay que dejarlos ser libres e ir paso a paso con ellos y enseñarles. Si se enamoran, hay que apoyarlos, si tienen miedo de tener un hijo con problemas, lo único que hay que hacer es apoyarlos”, agrega Elena.

Si en la adolescencia o adultez tienen la posibilidad de comenzar su actividad sexual o formar pareja, es necesario que accedan a la información, supervisión y tutoría para utilizar anticonceptivos si así lo desea la familia. Enseñarles a usar un preservativo, indicarles el uso correcto de los comprimidos anticonceptivos, o asesorarlos por profesionales de la Ginecología para la colocación de un Dispositivo (DIU), son tareas de primera magnitud.

Cuando estas personas tienen una mayor capacidad de autodeterminación, de tomar decisiones y hacerse responsables de sus propios actos, se les informa, se les enseña y se buscan métodos más seguros. La esterilización o vasectomía, para evitar embarazo no deseados, se efectuará en las personas discapacitadas mentales, que sean más susceptibles de ser embaucadas, engañadas, seducidas y abusadas. Hay casos en los cuales estas personas están más vulnerables a abusos sexuales y una manera de prevenir embarazos no deseados es la esterilización, pero insisto en que hay que analizarlos caso a caso y depende de la decisión de la familia, de su situación y de cuánto apoyo le puedan brindar, sostenemos…

Este matrimonio no se ha sentido discriminado, sin embargo, no todo es tan feliz….se percibe que en Argentina, hay exclusión, que la gente suele “mirar para otro lado”, ser indiferente a las necesidades o reclamos, y muchas veces, se burla. “Hay discriminación en el ámbito sexual. Yo creo que la gente cuando ha visto a dos discapacitados besándose han dicho “pobrecitos”, “no saben lo que hacen”, pero se equivocan porque todos tenemos sentimientos. Sabemos sentir” confiesan muchos pacientes…

Sugerimos entrar en:

http://www.discapnet.es/discapnet/castellano/salud/default.htm